En la teoría de la probabilidad, un proceso estocástico es un concepto matemático para usar magnitudes aleatorias que varían con el tiempo.
En términos más sencillos, esto significa que no se puede predecir el resultado de un sistema.
Se mueve al azar.
Eso es exactamente lo que sucede con estas obras cinéticas: la imagen resulta de una combinación aleatoria que no puede controlarse, ni predecir, más allá de los parámetros generales o el marco dispuesto para que el sistema funcione.

Sobre el comienzo del proyecto en primera persona
A mediados del año 2021, uno de los galeristas con quien trabajaba por entonces, el difunto Ricardo Reyes, me convocó para que presentara una propuesta de una obra de gran formato que debía ser instalada en el lobby principal de una torre aún en construcción, ubicada en una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de México.
El desarrollo de dicho proyecto arquitectónico estuvo a cargo de la constructora “Grupo Gigante” y del arquitecto “Victor Legorreta”, dos pesos pesados del diseño y el desarrollo inmobiliario con proyección internacional.
La propuesta que realicé -un mural cinético de grandes dimensiones- fue sometida a concurso junto con las propuestas de otros varios artistas. Si bien el proceso de selección fue muy lento y exhaustivo, finalmente mi proyecto, resultó elegido.
La dinámica de construcción del mural también resultó muy pausado, pues a demás de las continuas revisiones, aprobaciones y certificaciones al que fueron sometidas las distintas etapas de mi proyecto; su realización integral involucraba procesos tan disímiles como: el registro fotográfico de aquellos que participaban en la construcción de torre, el armado de un prototipo a escala de la obra, el diseño de los módulos cinéticos en tamaño real, la fabricación del molde de extrusión para generar dichos módulos, la inyección de las piezas en policarbonato pigmentado, la construcción en acero de las guías y el corte milimétrico de los soportes, la instalación y el calibrado de los tensores, el ensamble digital de las múltiples imágenes y su posterior impresión sobre los módulos.
Inclusive, aunque en un principio no estaba previsto, también participé en la supervisión del diseño, construcción e instalación del sistema de inyección de aire que movería cada una de las piezas al azar.
Finalmente, después de más de un año de trabajo, procedí junto a mi equipo al minucioso montaje de cada uno de los 4,455 módulos que conforman el mural de 1,103 cm de ancho, 734.56 cm de alto.
Desde entonces, la pieza esta activa, recibiendo a diario a todos los visitantes que acuden a la Torre Miyana IV, en Av. Ejército Nacional 769, esquina Moliere, CDMX. Tu, también estás invitado a visitarlo.
Sobre EL MURAL descripción conceptual
Para la construcción de este mural cinético se realizó un relevamiento fotográfico de todos los hombres y mujeres involucrados en las diferentes etapas de la edificación de la Torre Miyana Fase IV.
Los rostros retratados pertenecen a albañiles, carpinteros y soldadores, así como también a arquitectos, ingenieros e inversionistas. Varios de ellos integran esta pieza donde, combinando periódicamente partes de sus rostros al azar, generan una nueva identidad mixta; una metáfora visual de la interelación de voluntades y el trabajo mancomunado que son necesarios para el desarrollo de un proyecto de esta envergadura.
Sobre LIBRO MiYANA: TXT enviado por el ESTUDIO LEGORRETA
Ubicado en el corazón de Polanco, una de las zonas de mayor más exclusivas y con actividad en la ciudad de México, se encuentra Miyana: un desarrollo de usos mixtos concebido como un centro urbano y un hito arquitectónico, que incluye espacios para vivir, trabajar y pasear. Diseñado por el prestigioso Estudio de Arquitectura LEGORRETA; Miyana se construyó en cuatro fases, organizadas según el uso de cada edificio, a lo largo de diez años. El proyecto esta constituido por tres torres de vivienda, un centro comercial, dos torres de oficinas y un hotel, además de amenidades en la azotea del área comercial para los residentes y plazas abiertas a la ciudad. Dichas plazas son espacios públicos, intervenidos por artistas que se conectan con el entorno. Al terminar la construcción, la desarrolladora produce de forma independiente un libro a través de Arquine para regalar a sus clientes y amigos.
Este libro da cuenta del proyecto desde su origen, pasando por los momentos clave de su planeación y desarrollo, los retos y potencialidades que enfrentó, en una narrativa construida desde la experiencia de aquellos que participaron en el proceso.





